Emprendimientos

Emprendimientos

4 consejos para emprender mientras trabajas

Muchas personas que desean emprender tienen una limitación: trabajan 8 hs. al día y no se animan a renunciar para dedicarse a su proyecto. Es lógico, pues renunciar al empleo fijo para empezar un negocio propio es un gran desafío, y no cualquiera se atreve a dar ese paso. Pero… ¿Qué pasaría si te dijéramos que emprender mientras trabajas también es una opción?

Renunciar al trabajo teniendo apenas una idea de qué es lo que vas a hacer puede ser muy arriesgado. Y ciertamente, hasta que el negocio empiece a dar sus frutos, pueden pasar varios meses… Por eso, una buena idea (especialmente si nunca has emprendido), es empezar a emprender mientras trabajas.

¿Que es demasiado difícil? ¿Que no tienes tiempo? Bueno, estos consejos posiblemente te ayudarán al menos a intentarlo.

4 consejos para comenzar a emprender mientras trabajas

 

1. Define tus objetivos


Lo primero que tienes que hacer antes de comenzar un negocio es tener claro los objetivos. Y si lo vas a empezar mientras trabajas, más aún, pues el tiempo será lo que menos te sobre.

Ten en claro qué quieres lograr con tu negocio, hacia dónde quieres dirigirte y cómo vas a hacerlo. Plantea objetivos generales, y sobre todo, pequeños objetivos específicos. Haz un plan de negocios a mediano y largo plazo.

Eso sí, no te olvides que, mientras sigas trabajando, tendrás el tiempo reducido. Por eso, no te sobreexijas y pon metas realistas. Es la mejor manera de no desmotivarte a medio camino.

2. Ve poco a poco


Lo mejor de empezar a emprender mientras trabajas es que no tienes tanta premura. Es lógico que, si sueñas con tener tu propio negocio, quieras ver resultados ya.

Pero la idea de empezar antes de renunciar a tu trabajo es tener tiempo para empezar a probar, para medirte, para resolver de a poco. No vale la pena que corras, pues de ese modo sólo conseguirás agotarte demasiado rápido.

Teniendo en cuenta las metas que te pusiste en el punto anterior, comienza la primera semana con las más fáciles. O incluso, que tu meta la primera semana sea destinar media hora al día para dedicar a tu proyecto.

Puede parecerte poco, pero es un gran paso. Implica asumir el compromiso de dedicarte a tu proyecto, y a medida que pase el tiempo irás encontrando más momentos para hacerlo.

3. Tu empleo puede ser la mejor Universidad


No es necesario que te “desconectes” de tu proyecto durante el tiempo que pasas en tu empleo. En cambio, usa tu lugar de trabajo como una gran Universidad, que te enseñe sobre aciertos y errores en empresas, sobre clientes, sobre contabilidad… En fin, sobre todo lo que necesites saber en tu negocio.

Observa a tu alrededor y piensa cómo han montado la empresa en la que trabajas. Averigua la historia del lugar, pregúntale a tus compañeros más antiguos cuál creen que han sido los peores errores que se han cometido desde que el negocio está en marcha.

Toma ideas de tu trabajo, usa tu imaginación, piensa cómo podría mejorar. Y luego, aplica eso a tu proyecto personal. No importa que el rubro sea completamente distinto, pues muchos de los aprendizajes sobre montar un negocio son universales.

4. Comparte tu decisión con tu entorno


No hay nada mejor a la hora de comenzar un negocio que contar con el apoyo de tu entorno. Especialmente, si vas a emprender mientras trabajas, puesto que en principio puede ser una decisión difícil de tomar.

Tu pareja deberá saber que vas a tener menos tiempo disponible, lo mismo que tus hijos, tus padres y tus amigos. A quienes no lo entiendan, intenta explicarles. Habla con todo el mundo, intenta que se pongan en tu lugar y te apoyen.

Muchas veces, el entorno puede ser una “mala influencia” a la hora de emprender, pero si todos los que te quieren te apoyan en tu decisión, emprender mientras trabajas será mucho más fácil.

En Rústikas estamos para ayudarte a realizar tus sueños de tener un emprendimiento propio de Pisos y Revestimientos.

Contáctanos, y te daremos toda la información necesaria para que puedas comenzar cuanto antes. / en . ??